miércoles, 17 de julio de 2019

Hagan sus apuestas


El 11 de junio de 2019 a las 17:00 cerramos la edición de nuestra revista número 19; como tanto en la alcaldía de Pamplona como en el Gobierno de Navarra y de España está aún todo abierto y en plena negociación hemos decidido hacer nuestras apuestas:

· Blas apuesta por la abstención del PSN que facilitaría a Javier Esparza (Na+) ser Presidente del Gobierno de Navarra y a Enrique Maya (Na+) ser alcalde de Pamplona a cambio de los dos apoyos de Na + en el Congreso a la investidura de Pedro Sánchez (PSOE) como Presidente del Gobierno.

· Vicente apuesta por la negociación con EH Bildu para que María Chivite (PSN) sea Presidenta del Gobierno de Navarra y a cambio Joseba Asirón (EH Bildu) mantenga la alcaldía de Pamplona. A nivel nacional apuesta por la repetición de elecciones.

· Koldo apuesta por una alcaldía en minoría de Enrique Maya (Na+), María Chivite (PSN) preside el Gobierno de Navarra con el apoyo de Geroa Bai, IE y EH Bildu, y a nivel nacional apuesta por la Presidencia del Gobierno de Pedro Sánchez (PSOE) en coalición con Unidas Podemos y los partidos nacionalistas.

· Carlos apuesta por el apoyo de EH Bildu para que María Chivite (PSN) sea Presidenta del Gobierno de Navarra a cambio de que  Joseba Asirón (EH Bildu) mantenga la alcaldía de Pamplona con el apoyo de Maite Esporrín (PSN)

· Eduardo apuesta por la alcaldía de Pamplona con Enrique Maya al frente (Na+), Javier Esparza (Na +) como Presidente del Gobierno de Navarra con los apoyos de PSN, y Presidente del Gobierno de España Pedro Sánchez.

· Estela por su parte apuesta por Enrique Maya como alcalde de Pamplona, Uxue Barkos manteniendo la Presidencia del Gobierno de Navarra y repetición de elecciones a nivel nacional.

· Maite apuesta por su tocaya Maite Esporrín como alcaldesa de Pamplona, Uxue Barkos manteniendo la Presidencia del Gobierno de Navarra y repetición de elecciones a nivel nacional.
Y por último Alfonso apuesta por que Joseba Asirón (EH Bildu) mantenga la alcaldía de Pamplona, Javier Esparza (Na +) consiga la Presidencia del Gobierno de Navarra y Pedro Sánchez la del Gobierno de España.

Como cierre tenemos como mínimo un deseo, que sean capaces de ponerse de acuerdo para no tener que volver a votar. Ellos podrán perder aún más apoyos o no, pero lo que dejarían claro es que sólo miran por sus intereses dándoles igual el alto precio que por ello tiene que pagar España.


El día de la madre


La celebración del día de la madre se remonta a la antigua Grecia en honor a Rea, madre de los dioses Zeus, Poseidón y Hades.

En España se celebra el primer domingo de Mayo desde 1965 ya que anteriormente “El Corte Inglés” lo celebraba en el mes de diciembre y “Galerías Preciados” en mayo, y las autoridades eclesiásticas acordaron adoptar la fecha elegida por “Galerías Preciados” del primer domingo de mayo por ser este el mes consagrado a la virgen.

En el resto del mundo los países se han acogido a una u otra fecha de celebración solo llegando a ser oficial en algunos países, entre ellos destacamos a EEUU cuyo reconocimiento oficial llegó en 1914 con la firma del presidente Woodrow Wilson.


Festividad Obrera del 1 de Mayo


Ya desde el año 1889 estamos saliendo a la calle el 1 de mayo para reivindicar unas mejoras a nivel laboral.

El origen de que se celebre el primer día del mes de mayo se debe a la jornada de homenaje a los “Mártires de Chicago”, que murieron en los sucesos que tuvieron lugar en EEUU en 1886 durante las jornadas de lucha por una jornada laboral de 8 horas.
Hoy en día sigue siendo necesario que se celebre el 1 de Mayo para reivindicar:
· Un trabajo digno para todas y todos, incluidos los que vivimos aquí pero queremos trabajar.
· Un salario digno.
· Cualificación y promoción en el trabajo.
· Una reducción del horario de trabajo.
· Medidas reales que faciliten la conciliación de la vida familiar y laboral.
· Contratos más estables que reduzcan los cambios de personal.
· Igualdad retributiva entre hombres y mujeres y entre personal fijo y eventual.
· Eliminación de las horas extras a favor de contrataciones laborales estables.
· Contabilización de las horas extras no pagadas que se traduzcan en nuevas contrataciones.
· Formación profesional adecuada a cada puesto de trabajo.


Paseando por Navarra


En Pamplona y saliendo de la misma la oferta es múltiple y todo es ideal. Nuestros editores nos recomiendan todo un abanico de posibilidades:

Comenzando por la gastronomía navarra podemos degustar bacalao ajoarriero, verduras de la Ribera, castañas del Pirineo, alcachofas, cardos, pimientos del piquillo, espárragos…así como carne de cordero, ternera, truchas de los criaderos y queso del Roncal.

Continuando con la ciudad de Pamplona, podemos ver los monumentos de la Plaza del Ayuntamiento, la Plaza del Castillo, el Parque de Antoniutti, la Ciudadela, la Taconera y el Parque de Yamaguchi. No podemos olvidar tampoco el Archivo de Navarra y los mercadillos que se organizan en Pamplona con motivo de algunas festividades.

Terminando con el paisaje de Navarra, recomendamos la Selva de Irati, el Castillo de Olite, el Señorío de Bertiz, las Sierras de Aralar, de Urbasa y de Andía, las Bardenas Reales, y la zona del Baztán, haciendo especial hincapié en Elizondo. Asimismo, los visitantes no deben perderse la Foz de Lumbier y la de Arbayun, el Valle del Roncal y el de Salazar, el Cerco de Artajona, y pueblos como Tudela, Tafalla, Estella…Por último, os recomendamos el Castillo de Azpilicueta, conocido como Castillo de Javier, el Monasterio de Leyre y los balnearios de Elgorriaga y Fitero, entre muchos otros lugares.

¡Esperamos que disfrutéis de todo ello y del resto de cosas que tenemos en Navarra!


Hablemos de Cine


El viernes 15 de marzo se proyectó la película “3 Bodas de más” en la sala multiusos. A algunos nos gustó y a otros no tanto.

Como críticas positivas, a Koldo le gustó que hubiera muchos actores que intervenían, y no se centraba en 4 ó 5 solamente, como suele ser habitual. A Estela le gustó toda la película, sobre todo el final, que también fue lo preferido por Ana María, al igual que la actriz, que le pareció muy maja. A Eduardo le llamaron la atención los momentos de fiesta y cócteles de las bodas.

En contraposición, a Maite le gustó el principio y el final, pero no el resto, que se le hizo pesado. Al que no le gustó nada fue a Vicente, que se salió en el descanso y no volvió porque le pareció que no tenía ningún sentido.

Hablando de cine, nuestros gustos son estos:
· Ana María: fan de películas de Marisol, Joselito…
· Alfonso: Le gustan las de risa (las de Fernando Esteso, los Picapiedras…) y Tarzan de los Bosques.
· Eduardo: De temática histórica y religiosa, por ejemplo Ben-Hur (que nos gusta a todos).
· Koldo: le gusta todo el cine, pero especialmente las de ciencia ficción elaboradas y de terror.
· Blas: películas históricas como Cleopatra, Julio César, Napoleón…Además, uno de sus actores favoritos es Louis De Funès.
· Amaia: de vaqueros, anteriormente le gustaban más las de miedo, ahora más de intriga. Las de risa no.
· Vicente: Le llaman más las de risa, como la de “Dos tontos muy tontos” o “Torrente”, y las comedias románticas.
· Estela: el género policíaco y del oeste son sus favoritas.
· Maite: Le gustan los dos extremos: de risa, como “Sor Citroen”, Cantinflas o los Hermanos Marx, y de miedo, como la serie “V”.


viernes, 1 de febrero de 2019

"EL CIENTIFICISMO" por: Carlos Santos


Allá  por  la  época  del  auge  del  capitalismo  de  libre  cambio  que  sucedió  en  Inglaterra  durante  la  etapa  de  la  reina  Victoria  I  hasta  la  Primera  Guerra  Mundial,  la  confianza  en  la  ciencia  era  la  más  alta  de  la  historia.  La  domina  el  paradigma  del  positivismo,  heredero  del  empirismo,  que  imperaba  en  la  ciencia  desde  el  siglo  XVIII  con  Hume  a  la  cabeza.
El  empirismo  era  la  experimentación  en  la  ciencia  para  llegar  a  lo  verdadero.  El  empirismo  llegó  a  ser  sinónimo  de  verdad.  Los  iniciadores  fueron  el  astrónomo  y  matemático  Johannes  Kepler  y  el  físico  Isaac  Newton.  El  primero  descubrió  que  una  fuerza  física  guiaba  el  movimiento  de  los  planetas  a  través  de  sus  órbitas.  Y  el  segundo  le  dio  nombre  a  esa  fuerza,  que  la  calificó  como  la  fuerza  de  la  gravedad.  Esta  era  la  mecánica  clásica,  que  coincide  con  el  nacimiento  y  triunfo  de  la  ciencia  en  el  siglo  XVII  de  las  manos  del  racionalismo.
Con  cálculos  matemáticos  se  podía  saber  dónde  estaría  un  planeta.  Este  sistema  era  reversible  en  el  tiempo,  pasado  y  futuro  se  confundían.  Este  modelo  de  fenómeno  inauguraba  la  doctrina  de  la  ciencia  como  tal.  Un  fenómeno  para  que  fuera  científico  tenía  que  ser  repetible  y  predecible.  Todo  lo  que  no  se  ajustaba  a  la  definición  era  calificado  de  fenomenológico:  hechos  tan  importantes  como  los  sucesos,  la  innovación  y  la  creatividad  del  tiempo,  como  luego  se  verá.
Así  sólo  un  grupo  reducido  de  procesos  tenían  acceso  en  la  ciencia.  Había  un  desprecio  de  lo  complejo,  que  se  le  adjudicaba  a  las  ciencias  humanas,  tales  como  la  historia,  la  sociología  o  la  economía,  que  tenían  su  propio  paradigma.  Había  dos  culturas: la  científica  propiamente  dicha  y  las  humanidades.  Pero  la  verdadera  causa  de  la  división  del  saber  era  la  concepción  del  tiempo  para  unos  y  para  otros.  Los  científicos  hacían  desparecer  el  tiempo,  mientras  que  para  los 
Humanistas  el  tiempo  era  una  dimensión  fundamental  en  su  proceso  de  conocimiento.  Así  nacía  la  paradoja  del  tiempo  para  la  ciencia,  que  negaba  la  existencia  del  tiempo.  La  historia  de  esta  paradoja  cuenta  con  tres  episodios:  su  toma  de  conciencia  a  finales  del  siglo  XIX,  su  replanteamiento  en  las  últimas  décadas  y  su  resolución  en  los  últimos  años.
El  ideal  de  la  ciencia  positivista  era  alcanzar  la  certidumbre,  todo  lo  que  se  apartaba  de  esta  premisa  era  fenomenología.  Había  algo  así  como  una  inflación  de  la  ciencia  y  de  lo  científico  que  le  hacía  rechazar  lo  fenomenológico,  según  ella  misma,  claro.  La  ciencia  de  finales  del  XIX  y  principios  del  XX  perseguía  el  descubrimiento  de  una  ley  general  que  unificase  las  anteriores.  Varias  veces  pareció  alcanzado  el  objetivo.  La  ciencia  dominante  despreciaba  todo  lo  que  no  se  ajustase  a  su  canon,  el  empirismo  y  el  método  científico,  como  primera  premisa  la  experimentación  dentro  de  fenómenos  repetibles  y  predecibles.
Era  una  época  de  creencia  firme  en  el  racionalismo  científico  que  traería  la  opulencia  al  conjunto  de  la  sociedad.  En  nuestros  días  vemos  abrirse  un  abismo  al  que  nos  lleva  una  ciencia  deshumanizadora ,  cuya  causa  es  el  mantenimiento  del  elemento  teológico  que  conserva  valores  arruinados  ya  por  la  ciencia.  El  miedo  verdadero  se  dirige  al  sacrilegio  que  realiza  la  ciencia,  por  su  atentado  a  los  valores  de  la  moral  religiosa,  arruinados  ya  por  la  propia  cultura  científica  como  conocimiento  objetivo.  La  confusión  entre  valores  religiosos  y  el  conocimiento  objetivo  científico  es  la  autora  de  la  deshumanización  de  la  ciencia.  Producto  de  un  falso  humanismo,  cuyos  valores  son  impuestos  desde  arriba.  Mientras  que  los  valores  del  conocimiento  objetivo,  o  ética  del  conocimiento,  el  Hombre  se  los  autoimpone  como  disciplina.  Aquí  nace  un  verdadero  Humanismo,  pues  las  instituciones  y  los  valores  epistemológicos  están  al  servicio  de  su  creador:  el  Hombre.
Estos  valores  teológicos  son  también  el  objetivo  de  las  nuevas  disciplinas:  las  mecánicas  cuántica  y  relativista.  Todos  esperaban  los  cambios  en  la  mecánica  cuántica  y  relativista,  pero  paradójicamente  han  sucedido  en  la  inesperada  mecánica  clásica.  Este  hecho  es  una  muestra  del  camino  imprevisible  de  la  propia  ciencia.
Por  otra  parte,  de  la  ciencia  se  dice  que  representa  la  realidad,  sobre  todo  de  las  matemáticas,  que  serían  no  sólo  la  representación  sino  la  propia  realidad,  explicando  la  realidad  físico-química.  Pero  no  vemos  el  logaritmo  de  pi  por  la  calle.  Luego  es  una  construcción  del  pensamiento  distinta  de  la  realidad.  Pero  luego,  conservando  dicha  distinción,  se  podrían  asociar  en  el  discurso  o  la  acción.  Por  otro  camino,  el  pensamiento  forma  parte  de  la  realidad,  lo  cual  sería  lo  inverso  a  la  anterior  premisa.  Con  esta  disociación,  se  respeta  el  mandato  materialista  de  que  la  Naturaleza  es  objetiva.  El  postulado  de  objetividad  pertenece  a  la  tesis  materialista  de  base,  de  que  la  realidad  persiste  al  margen  del  pensamiento.  Y  también  se  le  debe  incluir  en  el  método  científico  que  postula  que  la  Naturaleza  es  objetiva.
Además  esta  época  de  expansión  no  sólo  de  la  ciencia,  sino  del  imperialismo  europeo,  con  su  ideología  científica  del  empirismo  sabe  del  funcionamiento  de  los  sistemas  dinámicos  estables  gracias  al  mecanicismo,  pero  no  de  la  formación,  con  la  que  hay  que  recurrir  al  espiritualismo,  muy  unido  al  positivismo  como  filosofía  científica  del  momento.  De  ahí,  el  cientificismo,  que  sería  como  el  científico  que  no  entiende  de  filosofía  o  psicología,  tenga  que  recurrir  al  espiritualismo  más  claro.  La  altivez  del  cientificismo,  declarando  qué  es  ciencia  y  qué  no  lo  es,  tiene  que  dejar  su  lugar  al  espiritualismo  más  aberrante.  Tómese  como  ejemplo  el  concepto  evolutivo  de  T.  de  Chardin,  que  introduce  el  principio  antrópico  del  evolucionismo:  la  evolución  ha  ido  hacia  nosotros  porque  tenía  que  ir.
La  solución  de  una  tesis  materialista  de  la  ciencia  es  introducir  en  el  mecanismo  el  deseo  y  en  el  deseo  la  producción.  Sólo  existe  el  Deseo  y  lo  Social,  y  nada  más.
El  empirismo  se  ha  confrontado  con  el  innatismo  de  frente,  y  sin  embargo  hay  proyectos  que  son  innatos,  forman  parte  de  un  programa  genético,  que  se  ha  construido  a  lo  largo  de  las  experiencias  de  nuestros  antepasados  con  un  alto  precio.  A  estas  experimentaciones  debemos  todo  nuestro  bagaje  biológico  y  cultural,  escondidas  en  las  estructuras  innatas  del  Hombre.  Así  se  complementan  de  manera  intrincada  el  innatismo  y  el  experimentalismo  o  empirismo.  La  adquisición  del  lenguaje  está  programada  y  todos  los  idiomas  humanos  apelan  a  la  misma  forma.
Así  que  los  sistemas  dinámicos  estables  a  los  que  se  dedicaba  la  ciencia  y  que  constituían  la  propia  ciencia  y  conocimiento  son  una  reducida  minoría,  casos  particulares.  Por  contra,  los  sistemas  dinámicos  inestables  constituyen  la  mayoría  de  los  casos,  como  pueden  ser  los  sucesos,  las  probabilidades  y  la  irreversibilidad.  Explicando  y  fomentando  la  innovación  y  la  creatividad.
Cada  paradigma  necesita  un  formulario  matemático,  y  éste  ya  se  ha  realizado  a  partir  de  las  matemáticas  estadísticas  y  del  operador  de  evolución.  Se  combinan  los  dos  cálculos:  el  probabilístico  en  las  bifurcaciones  de  un  sistema  inestable  y  el  determinista  en  las  transiciones  funcionales  en  el  mismo  sistema  dinámico  inestable.
El  cientificismo  además  se  apoyaba  solamente  en  dos  flujos:  la  gravedad  y  el  electromagnetismo.  De  ahí  que  se  esperara  el  descubrimiento  de  una  ley  general  y  unificante  de  las  demás  en  el  programa  de  dicho  cientificismo.
Como  el  cientificismo  proyectaba  el  pensamiento  en  la  realidad  natural,  se  puede  afirmar  que  su  discurso  era  inauténtico.  Sólo  la  ciencia  del  no  equilibrio  que  incorpora  en  su  trama  los  sucesos,  con  su  inestabilidad,  probabilidad  e  irreversibilidad,  es  decir  con  la  incorporación  del  tiempo,  que  explica  la  naturaleza,  la  innovación  y  la  creatividad  tienen  un  discurso  auténtico,  a  saber,  consideran  la  disociación  del  pensamiento  y  la  realidad,  que  respeta  la  objetividad  de  la  Naturaleza,  es  decir,  cumple  la  premisa  de  la  Naturaleza  objetiva,  presenta  un  discurso  auténtico.  Sólo  este  planteamiento  supera  la  soledad  humana,  que  establece  la  alianza  del  Hombre  con  la  Naturaleza  descrita  por  él.
El  concepto  de  ley  de  la  Naturaleza  tal  y  como  surge  del  planteamiento  cientificista  debe  ser  modificado  por  una  generalización  de  las  leyes  naturales  incorporando  las  probabilidades  y  la  irreversibilidad  de  la  dinámica  inestable.
El  binomio  positivismo-espiritualismo  es  debido  a  que  los  dos  tienen  el  mismo  paradigma,  el  elemento  teológico,  es  decir,  buscar  en  el  concepto  de  ley  de  la  naturaleza  el  pensamiento  de  Dios.  El  germen  del  elemento  teológico  estaba  presente  en  los  dos  conceptos.  La  restricción  del  ámbito  de  la  Ciencia  hacía  necesario  tapar  un  aspecto  del  positivismo,  como  es  su  falta  de  explicación  para  la  formación  de  los  fenómenos.  Tenía  que  llamar  una  ciencia  hinchada  de  orgullo,  que  despreciaba  el  suceso,  la  innovación  y  la  creatividad  del  tiempo,  como  era  el  cientificismo,  al  más  palpable  espiritualismo.  Sólo  la  incorporación  de  las  probabilidades  y  la  irreversibilidad  de  los  sistemas  dinámicos  inestables  hacía  inservible  la  presencia  de  Dios,  como  hipótesis  no  necesaria.
Así  pues,  la  denuncia  de  la  pertenencia  esencial  en  la  Naturaleza,  que  abre  el  abismo  y  la  rotura  de  la  vieja  alianza  que  dejaba  al  Hombre  solo,  se  convierte  en  la  Nueva  Alianza  del  Hombre  con  la  Naturaleza  descrita  por  Él.
Aún  quedan  cientificistas  en  la  mal  llamada  ciencia  por  ellos.  Son  los  que  dicen  que  la  barrera  entre  ciencia  y  filosofía  o  humanidades  sigue  en  pie,  y  son  los  que  no  van  a  una  charla  por  ser  de  filosofía  de  la  ciencia.  Se  refugian  en  la  senda  que  les  lleva  a  la  técnica  de  su  especialidad.  Se  dan  muchos  casos  en  la  acorralada  psiquiatría  idealista.  Todo  el  ámbito  de  lo  todavía  desconocido  sirve  para  esconderse  y  atribuir  a  Dios  la  respuesta.  Me  estoy  refiriendo  a  casos  como  la  conciencia,  cuyo  escondite  por  los  creyentes  espiritualistas  durará  hasta  que  la  conciencia  sea  elucidada  por  una  teoría  científica  y  materialista,  como  les  ha  pasado  sobre todo  desde  la  aparición  del  racionalismo  del  siglo  XVII,  que  inauguró  la  ciencia  y  en  el  XVIII  la  libre  experimentación  y  observación.  Ahora  no  se  sabe  cómo  funciona  la  conciencia,  pues  bien,  hasta  que  no  se  descubra  servirá  de refugio  a  los  psiquiatras  creyentes  en  la  autoría  de  Dios.  Son  todavía  los  que  dividen  cerebro  y  cuerpo,  sin  saber  que  el  cerebro  es  un  órgano  más  encargado  de  realizar  sus  funciones,  y  el  cuerpo  está  hecho  antes  que  todo  de  energía:  intensidades  y  potenciales  eléctricos.  Creen  que  el  cerebro  manda  al  cuerpo.  Pero  las  emociones  son  materiales.
Las  casualidades  han  sido  tan  altas  en  la  evolución  del  hombre,  que  prácticamente  lo  hace  irrepetible.
El  cientificismo  supone  la  infancia  de  la  ciencia. 
Lo  espiritual  es  también  material.  La  Ciencia  está  preparada  para  un  nuevo  impulso  de  la  Humanidad,  en  el  que  la  energía  costará  a  precio  de  fuerza  de  la  naturaleza,  es  decir,  gratuita.  Nos  referimos  a  la  fusión  de  dos  átomos  de  hidrógeno  para  formar  uno  de  helio,  con  la  generación  de  un  fotón.  Así  funciona  el  Sol.  Para  finalizar  este  exordio  diré  que  el  cientificismo  está  fuera  del  conocimiento  objetivo  en  medio  de  un  discurso  inauténtico.

Carlos Santos.